Todas las herramientas que utilizo están correctamente esterilizadas antes de cada servicio.
La esterilización no es un detalle.
Es una responsabilidad profesional.
Si el instrumental no está esterilizado de forma adecuada, pueden transmitirse bacterias, hongos e infecciones. Y aunque muchas veces no se vean a simple vista, el riesgo existe.
Por eso trabajo bajo protocolos estrictos de higiene:
✔️ Instrumental metálico esterilizado correctamente
✔️ Desinfección entre cada clienta
✔️ Materiales descartables cuando corresponde
✔️ Espacio limpio y controlado
Para mí, la belleza nunca está separada de la salud.
La diferencia entre un servicio estético y un servicio profesional está en estos detalles.
La duración de los servicios depende del cuidado posterior y del crecimiento natural de cada persona. Un %50 es responsabilidad del cliente y %50 de la manicurista.
Acrílicas: 15–21 días antes de mantenimiento
Capping: 15–20 días
Semipermanente: 15 días aprox.
Laminado: 4–6 semanas
Siempre recomiendo mantenimiento profesional para conservar estructura y salud de la placa ungueal.
Mi camino en el mundo de las uñas empezó desde un lugar muy personal.
Durante mucho tiempo tuve onicofagia. Me mordía las uñas y eso hacía que mis manos fueran algo que prefería esconder antes que mostrar. No me sentía cómoda con ellas y eso afectaba mucho mi seguridad.
Con el tiempo descubrí el mundo de las uñas y empecé a entender que no se trataba solo de estética. Era algo mucho más profundo. Era la posibilidad de transformar algo que me generaba inseguridad en algo que me hiciera sentir bien conmigo misma.
Ese proceso cambió mi forma de ver esta profesión.
Por eso hoy, cuando atiendo a cada clienta, no pienso solo en hacer un servicio estético. Pienso en cómo se va a sentir cuando mire sus manos. En la seguridad que puede darle algo tan simple como unas uñas cuidadas, prolijas y hechas con profesionalismo.
Sé lo que se siente no estar cómoda con tus manos.
Y también sé lo poderoso que es volver a mirarlas y sentir orgullo.
Por eso en Beautme trabajo con técnica, cuidado y respeto por la salud de tus uñas.
Porque para mí no se trata solo de hacer uñas lindas.
Se trata de que salgas de tu turno sintiéndote más segura, más prolija y más vos.
La duración depende del crecimiento natural de tus uñas y de los cuidados posteriores.
En general:
• Acrílicas esculturales: mantenimiento cada 15 a 21 días
• Capping en acrílico: 15 a 20 días aproximadamente
• Esmaltado semipermanente: hasta 15 a 20 días
• Laminado de pestañas: entre 4 y 6 semanas
Mantener los servicios en tiempo ayuda a conservar la salud y la estética.
No. Cuando se aplican correctamente y se realizan los mantenimientos adecuados, no dañan la uña natural.
Los problemas suelen aparecer cuando la técnica no es correcta o cuando se retiran de forma incorrecta.
Por eso es importante que el servicio sea realizado por una profesional capacitada.
Las acrílicas esculturales se utilizan para crear largo y estructura desde cero.
El capping en acrílico, en cambio, es un recubrimiento sobre tu uña natural que refuerza y protege sin agregar largo.
Ambos servicios buscan fortalecer y mejorar la durabilidad del esmaltado.
No. Los servicios estéticos bien realizados no deberían generar dolor.
Durante el proceso podés sentir algunas sensaciones normales de limado o presión, pero nunca dolor.
Si algo incomoda, siempre se puede ajustar el procedimiento.
Para mantener tus uñas o pestañas en buen estado se recomienda:
• Evitar usar las uñas como herramienta
• Hidratar cutículas diariamente
• No arrancar el producto
• Realizar mantenimiento en el tiempo indicado
Estos cuidados ayudan a prolongar la duración del servicio.
Sí. Todas las herramientas se esterilizan correctamente antes de cada servicio.
La higiene y la bioseguridad son fundamentales para evitar infecciones, bacterias u hongos.
Trabajar con instrumental esterilizado es parte del profesionalismo.